El taylor 1732 termohigrometro, merced a su registro incesante de datos, proporcionó al farmacéutico una visión clara de la situación. Los valores de temperatura estaban claramente fuera de los límites seguros para el almacenamiento de ciertos medicamentos. De manera rápida , el farmacéutico tomó medidas para reducir la temperatura, introduciendo el ajuste del sistema de aire acondicionado y la reubicación de los artículos más sensibles a un área más fría.