Portugal se distingue por su ambiente fiscal favorable y una administración tributaria más comprensiva que la española. Al constituir una sociedad en Portugal, accedes a una fiscalidad más relajada y a un sistema que incentiva el crecimiento empresarial. La inexistencia de comunicación entre las haciendas de España y Portugal te permite operar sin temor a que los problemas fiscales en un país afecten tu situación en el otro. Además, con un CIF intracomunitario y una cuenta bancaria en Portugal, puedes gestionar tu dinero con total autonomía y sin los sobresaltos que a menudo acompañan al sistema fiscal español.